Déjame escuchar los monstruos
batirse en inútiles desdichas
mientras sus manos se alzan
patéticas hacia los faros
Disfrutar sus lamentos
y ver sus rostros tras el mio
en los espejos mentirosos y sombríos
Que se deslizan bajo el mediodía
¡Ah!
Masa excitada
entonando su herida, sin gracia.
¡Ah!
Espectador pesimista
versando sin éxito, su miseria.
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